La Procesión de Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa pamplonesa, acompañando al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén entre ramos de olivo y palmas.
La mañana comienza a las 11:15 con la salida del paso de La Entrada de Jesús en Jerusalén desde la sede de la Hermandad, acompañado por el coro de niños de la Providencia, la representación viviente de Jesús en borrico con los Apóstoles y la Junta de Gobierno con la bandera.
Una vez en la calle, la comitiva espera la salida del Cabildo Catedralicio desde la S.I. Catedral. Cuando ambas procesiones se encuentran, se dirigen juntas hasta el Palacio Arzobispal.
A las 11:30, desde el balcón principal, el Señor Arzobispo bendice los ramos de los asistentes tras la lectura del Evangelio y una breve reflexión. Finalizada la bendición, la procesión regresa a la Catedral, donde se celebra la Misa Mayor.
Abre la procesión el macero de la S.I. Catedral, acompañado por la cruz de guía, adornada con ramas de olivo, que marca el ritmo y la dignidad del cortejo.